Afasia   Leave a comment

Si no puedes contarlo en una columna, dilo en una frase.

Publicado 26 agosto, 2016 por Alabastro en Aforismos

Ingenuos   Leave a comment

Hay quien piensa que ser de izquierdas es propio de ingenuos.

¿Cómo llamarías a quienes creen que los ricos aspiran al poder para beneficio del país?

Publicado 10 noviembre, 2012 por Alabastro en Aforismos

España se rompe   Leave a comment

España se rompe. Pero la ruptura no se ve en planta, sino en alzado y perfil.
España parece un hojaldre.

Publicado 8 noviembre, 2012 por Alabastro en Ab imo pectore

Toma nuestro futuro   Leave a comment

La cosa está clara: hay quien vive de su trabajo, y quien vive del trabajo de los demás. Decide de qué parte estás.

Los que viven del trabajo de los demás están arriba, favoreciendo el trasvase hacia sí de todos los recursos de quienes están abajo, que viven del propio trabajo. Por mucho que sepamos que las soluciones globales tienen que partir de quienes ostentan los poderes, aquellas no van a ser adoptadas mientras las clases beneficiadas no vean sus propios intereses en peligro.

En tanto que las clases poderosas no van a renunciar a su estatus de privilegio como no sea por la fuerza (por la mucha fuerza), y ésta parece fiarse a muy largo plazo (al menos, a un plazo mayor del que muchas familias podrán resistir), sólo nos queda plantearnos la forma en que debilitar el sistema actual en nuestro beneficio (en el de los trabajadores) mediante las acciones individuales.

No todos nos encontramos en la misma situación, pero desde la posición de cada individuo se pueden marcar idénticas pautas para alcanzar un objetivo común. En un mundo limitado, dicho objetivo no es crecer económicamente, sino alcanzar una distribución de la riqueza existente de forma más justa y equilibrada. El objetivo último es impedir que los recursos vayan a parar a unas pocas manos a una velocidad cada vez mayor.

Crecer económicamente de forma indefinida es imposible. El crecimiento indefinido es una burbuja que atenta contra nuestra propia supervivencia, o contra la supervivencia de otros pueblos, o contra la supervivencia de nuestros más inmediatos descendientes en un futuro que no está muy lejos. Se trata de revertir la situación actual mediante una estrategia común extensible a cada individuo.

Por tanto:

– No trabajes por un sueldo injusto para quien tiene más recursos que tú. El Estado o cualquiera de sus administraciones tiene los medios para pagarte por lo que te mereces. Si no lo hace es porque renuncia a hacerlo; es decir, porque sirve a otros intereses.

– No trabajes para nadie con más recursos que tú que no te pague a tiempo. No trabajes para la administración si no te paga en tiempo y forma. Quien tiene una urgencia y medios, pagará.

– Un empresario no tiene empresa sin trabajadores. Si los empresarios crean puestos de trabajo, los trabajadores crean empresas. Ofrece tu trabajo, no lo mendigues. Hazlo por ti y por tus iguales.

– Tu deber, como trabajador, es estar capacitado para trabajar. Fórmate, perfecciónate, recíclate. Comparte tu experiencia con tus iguales. Valora tu trabajo, tu formación y tu experiencia. Es lo que mueve el mundo. Y en todo caso, lo que lo mantiene.

– Contribuye con tus impuestos, y exige a los demás que lo hagan en la medida de sus posibilidades. Todo tiene que revertir en el bien común. Trata de favorecer a la comunidad por encima de los intereses particulares.

– No compres ni pidas los servicios de ninguna empresa que veas crecer rápidamente. Detrás de una ganga hay una injusticia.

– Si hay que ser austero, habrá que serlo con quienes se quieren beneficiar a nuestra costa. Usa preferentemente los servicios de las administraciones públicas y fomenta los mismos entre tus iguales. Favorece las iniciativas comunes frente a las individuales.

– Ahora combustible. Usa los medios más económicos o eficientes económicamente: a pie, en bici, en transporte público. Tienes poder de decisión en los precios de los carburantes. El combustible es caro por lo que vale, no por su precio. No permitas que alguien se enriquezca por tu derroche.

– Favorece el consumo de cercanía frente a los grandes movimientos de mercancías. Este es antiecológico, injusto e insostenible.

– Sé solidario, pero no favorezcas la caridad. La sociedad es una red entre iguales. Si aparecen capas desiguales es que el Estado ha desaparecido; por tanto, que no te vendan una Patria que no existe.

Publicado 8 noviembre, 2012 por Alabastro en Apoyos y alarmas

Proceso Constituyente   Leave a comment

Era marzo de 2008 cuando publiqué esta entrada: Ley Electoral.

Cuatro años y cinco meses después, este objetivo es minúsculo, ridículo. No me basta. Es necesario un nuevo

PROCESO CONSTITUYENTE

Y sé que tardará, pero está en marcha.

Publicado 1 octubre, 2012 por Alabastro en Apoyos y alarmas

A vueltas con la memoria histórica   6 comments

Desengañémonos, vivimos en un estado franquista de baja intensidad. Lo anunció el viejo dictador y se salió con la suya al “dejarlo todo atado y bien atado para el futuro”. Vivimos bajo la monarquía que se decretó en 1967, y que “recibió la legitimidad política surgida el 18 de julio de 1936”, según palabras del propio Franco.

A partir de aquí, todo han sido cesiones más o menos graciosas de las que el régimen se ha despojado frente a la presión popular, eso sí, con una hábil y tramposa resistencia. Diría que los dos hitos principales han sido la Ley de Reforma Política surgida de unas cortes franquistas, y la Constitución Española de 1978, publicada en un BOE con un pollo por membrete y elaborada bajo un ruido de sables que no dejaría de sonar hasta 1981. Si la Ley de Reforma Política abrió algo la mano, la Constitución la cerró para siempre dificultándose a sí misma su propia reforma.

En medio de una realidad territorial, política y social diferente, nuestra constitución continúa sorda, gris o parda; y quienes más se oponían a ella, más la defienden hoy día. Que su primer artículo diga que la soberanía reside en el pueblo español de quien emanan los poderes del estado, aunque más adelante establezca que la justicia se administra en nombre del rey, sólo sirve para constatar que la constitución no sólo está desfasada, sino que no es garantía de nada.

Un país que permite que su Tribunal Supremo esté cuajado de jueces que sirvieron en los Tribunales de Orden Público franquistas, y donde las decisiones sobre la constitucionalidad o no de las leyes dependen más de la ley natural que de la voluntad popular, se podrá llamar o no franquista, pero no podrá decir que sus poderes emanan del pueblo. Un país en el que el voto de cada ciudadano tiene mayor o menor valor que el de los demás en razón de su residencia y de su opción política, podrá llamarse o no franquista, pero no podrá alardear de demócrata.

Hace algunos años leí una viñeta de Máximo publicada en EL PAÍS. Decía algo así como: “¿Quién debería pedir perdón por los crímenes cometidos en el pasado? Y en tal caso, ¿autorizarían los autores de tales crímenes pedir perdón en su nombre?” En mi opinión, la nuez de toda la controversia sobre la memoria histórica de nuestro país radica en esa reflexión. Es el Estado Español quien debe pedir perdón y resarcir a sus víctimas. Y añadiría para zanjar la cuestión, y nadie más.

Este estado que nació de una rebelión militar es quien ya se encargó en su día, no sólo de perdonar los crímenes cometidos en su nombre, sino de ensalzarlos. Por tanto, la Ley de Amnistía no estaba destinada a quienes cometieron crímenes en favor de un estado franquista, sino a los criminalizados por éste; aunque bien es verdad que no lo dice expresamente, por obvio. Aun así, admitamos que libres de crímenes por razón política, todos. No hay razón, pues, para que nadie pueda darse por aludido por la aprobación de la llamada Ley de Memoria Histórica (su nombre es más largo y responde más a su operatividad que a su sentido). Es el Estado Español, aquel que se rebeló contra una República, el que se condena a sí mismo en nombre de la Democracia, por el período transcurrido desde 1939 hasta 1975.

No se trata de levantar heridas, sino de restañarlas. El único culpable que queda en pie es el propio Estado que pide disculpas, condena las acciones que dieron lugar a su existencia, elimina los símbolos que contradicen esta condena (o cambia el sentido de estos), y trata de compensar a las víctimas.

Me gustaría pensar que las víctimas desaparecidas durante la guerra civil y la represión posterior ya no son patrimonio de sus familiares, sino de todos nosotros, ciudadanos que queremos compartir un país en paz con su historia. Y el Estado tiene la obligación de fomentar la localización e identificación de las víctimas, y la investigación sobre las circunstancias de tales desapariciones. Se puede ponderar el criterio de los familiares sobre el futuro de los restos, pero el Estado debería ejercer la misma potestad que tiene sobre los restos de cualquier otro ser.

A nadie debe ofender esta ley a menos que no condene la guerra civil y el franquismo. Nadie debería plantearse mantener un estado excluyente, mantener símbolos excluyentes, conferir valor excluyente a símbolos admitidos para la colectividad, o imponer elementos propios del ámbito privado en el público. Nadie, excepto quienes no se reconozcan identificados con la voluntad de este estado de reconciliarse con su pasado.

Publicado 11 junio, 2011 por Alabastro en Ab imo pectore

Desierto de Dalí   4 comments


Al sur de Bolivia, en la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa, existe un paraje a unos ocho kilómetros de la Laguna Verde, que alguien identificó como un paisaje repetido en algunos cuadros de Salvador Dalí. Así nos lo hizo saber nuestro guía, y así intenté reproducir en una foto aquel parecido.Sin ningún ánimo de pedantería, creo que esta foto es una de las que mejor retratan lo que ya se conoce como el Desierto de Dalí.

Viendo lo que se nos viene encima, con más motivo, pasad unas felices fiestas.

Publicado 17 diciembre, 2010 por Alabastro en Blogi et Orbi