Pirámide de población   10 comments

Desde hace algunos años, desde los medios se nos está lanzando mensajes equivocos referentes a la pirámide de la población de nuestro país, la baja natalidad, el envejecimiento de la población… mezclados con otros del tipo de que el sistema de bienestar social está en peligro, y que la seguridad social se halla en riesgo de quiebra.

En multitud de ocasiones he podido oír interpretaciones falsas sobre la estructura de la población, una nula comprensión de las causas que la explica, y propuestas demenciales para corregir los supuestos defectos que se en ella se observan. Como se pretende abordar problemas como el horario laboral, la edad de jubilación, la carga de trabajo y otros por el estilo sobre la base de la estructura de la población, me planteé tener una primera visión general sobre el tema.

Con los datos disponibles en el INE (Instituto Nacional de Estadística) he representado la pirámide de la población española a partir del padrón municipal a 1 de enero de 2007. Pero quería conocer, además, qué parte de la población se encuentra trabajando, y supuestamente manteniendo, de una u otra manera, al resto de la población. Para esto, he tomado los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) para el segundo trimestre de 2007. Tras un ajuste de estos datos, el gráfico resultante es el siguiente.

Antes de analizar la estructura de la población, recordaré que aquellas pirámides con una base ancha, y que se van estrechando rápidamente hacia su cúspide, corresponden a poblaciones jóvenes; mientras que las que poseen una base estrecha y mantienen su ancho prácticamente hasta la cúspide, corresponden a poblaciones viejas. Así, nos lo enseñaron en la escuela, y así nos lo transmiten los medios de comunicación llevándonos a confusión. Una población joven NO responde a una sociedad sana, sino más bien al contrario: cada grupo de edad pierde una parte importante de personas que no pasan al grupo siguiente debido a una mortalidad inherente a su edad. Por el contrario, una población vieja responde a una sociedad en el que cada niño que nace tiene una alta probabilidad de llegar a viejo.

Nuestra pirámide de población no responde de forma pura a ninguna de las dos, sino que se compone de dos partes bien diferenciadas, adoptando el conjunto la forma de picas de la baraja francesa. Por encima de los 30 años de edad, la pirámide se ensancha rápidamente hacia la base debido a las políticas natalistas que se llevaron a cabo en el país hasta mediados de los años 70, y que tuvo su auge en el baby-boom de los años 50 y 60. Llaman la atención algunos detalles en la zona superior de la pirámide: uno de ellos es el ancho del grupo de mujeres mayores de 85 años, que se debe a la mayor longevidad de éstas en comparación con la de los hombres. Otro es la mella que puede observarse en el grupo de edad de 65-69 años, debido a una caída en la natalidad durante los años de la guerra civil, y que aún es patente tras casi siete décadas.

El crecimiento desmedido de la población coincidió durante los años de la transición democrática con un incremento del paro, que se debió a diferentes causas que nuestros países vecinos ya habían absorbido años atrás: la migración de la población rural a las ciudades, la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, y el retorno de los emigrantes. Todo ello propició un receso en la natalidad que se acentuó en los años 80 con las políticas de control de la natalidad, ley del aborto, disminución de los embarazos no deseados, etc. Ello puede observarse en la fracción de la pirámide que contempla los grupos de edades por debajo de los 20 años, netamente más estrecha que los grupos de mayor edad.

Si observamos qué fracción de la población es la que sostiene económicamente el país (la señalada con color más intenso en el gráfico) observaremos que en la actualidad, la actividad es ostentada principalmente por los grupos de edad nacidos durante las épocas de mayor natalidad en España; con una diferencia significativa en la ocupación laboral entre varones y mujeres, a favor de los primeros. En un esquema tan desigual de la carga de trabajo, me resulta inconcebible que algunos países como Francia aboguen por una ampliación de la jornada laboral que, en mi opinión, acentuaría este desequilibrio.

Haciendo un ejercicio de proyección hacia el futuro, podremos percatarnos de que dentro de unos 30 años, una parte importante del país (aquella nacida durante los años del baby-boom) se encontrará en la edad de jubilación, que tendrá que ser sostenida por una fracción mínima de la sociedad española (aquella nacida en los años de natalidad más baja). Este hecho es, precisamente, el que hace saltar la alarma de la inestabilidad del actual sistema de la seguridad social.

Sin embargo, es frecuente oír como soluciones, aquellas que son la causa de la situción actual. Se dice que es imprescindible aumentar la natalidad, olvidando que es precisamente una política natalista la responsable del desaguisado que se nos avecina. Se contempla la inmigración como un remedio paliativo a esta situación, sin diferenciar si dicha inmigración tendría carácter temporal o definitivo. Al margen de considerar el componente humanitario y el de libre derecho a establecerse donde cada cual quiera, la inmigración definitiva no solucionaría ningún defecto heredado de la pirámide de población, ya que se incorpora a la estructura y a la dinámica de la misma.

Sin ánimo de ser agorero, me temo que las soluciones pasarán por retrasar la edad de jubilación para así mantener el mayor volumen de población en activo. De modo que no será posible aspirar a aquello de vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos.

Posted 24 septiembre, 2007 by Alabastro in Apoyos y alarmas

10 responses to Pirámide de población

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  1. Interesante.
    Agorero pero interesante.
    La pena es que al parecer no podré jubilarme a los 50 que era mi ilusión. Y viajar, viajar dulcemente con mi pensioncita escondida en los refajos.
    Pero mira que me gusta a mi esto de los números… Menudo curro te has pegao querido amigo, menudo curro.
    Interesante.
     
    ¡ Salud ! 

  2. Se me olvidaba:
    hace tiempo que quería decirte que me gusta mucho tu nuevo avatar en el perfil, pero mucho.
     
    ¡ Salud ! 

  3. Alabastro,vaya trabajo de lince que has hecho¡¡
    A mi los números no  me gustan mucho (soy de letras)pero entiendo la preocupación.
    Prefiero no pensar qué será de nuestra generación a la hora de tener una pensión bien merecida por nuestro trabajo¡¡.
    Besucos esperanzadores¡¡Gó
     

  4. Pásale una copia de tu trabajo  -con la conclusión final subrayada- al presidente gabachilandés Nicolás Sarkozy. Le va a encantar.
    k.

  5.  Al fin estoy en la cúspide de alguna pirámide!!
     
    Otro concepto que corre por ahí y conviene matizar es el de esperanza de vida, que realmente es un cálculo estadístico en el momento de nacer, lo cual debe significar que mi esperanza de vida condicionada a mis actuales añitos es todavía algo mayor toda vez que no he caido víctima de una guerra o en un coma etílico de juventud, etc. etc.
     
    Al menos siempre me lo quiero creer cuando oigo hablar de la esperanza de vida como una edad a la que me voy acercando aceleradamente.
     
    Y un factor que cuenta  (y como cuenta) en la caida de la natalidad es la incorporación tardía de la mujer al ciclo reproductivo. Si hacemos cuatro números veremos que tiene al menos tanta importancia como la limitación del número de hijos. Quiero decir, que si hacemos un modelo e natalidad a base de 5 hijos por pareja comparando el inicio reporductivo a los 20 o a los 35 años (con los mismos 5 hijos), el resultado es sorprendente.
     
    Con todo soy ciegamente optimista respecto a las predicciones. En la línea de ya improvisaremos….
     
    Un abrazo.

  6. Efectivamente, Tale, la esperanza de vida varía con la edad de forma muy diferente de un país con una población joven a otro con una población envejecida. En un país como el nuestro, la esperanza de vida que tengo en la actualidad es prácticamente la misma que la que tenía al nacer, o poco más; sin embargo, cualquiera que tenga mi edad en un país pobre ha visto duplicada su esperanza de vida con respecto a la que tenía al nacer, precisamente por lo que tú dices… alguien, en un país así, ha superado muchísimas pruebas: mortalidad infantil, guerras, etc. que hacen que el horizonte de vida se le haya alargado.
     
    En cuanto a lo que comentas con el retraso del inicio reproductivo, efectivamente tiene que ver con dos hechos fundamentales: la incorporación de la mujer al trabajo, y la aparición del control familiar responsable. De este modo el tiempo medio de generación se alarga, adaptándose el sistema en todas sus variables a la prolongación de los ciclos de vida. Afortunadamente es así, si los tiempos de generación fueran más cortos, y la vida cada vez fuera más larga, terminaríamos por no caber.

  7. ¡Pues habrá que hacerse rico antes de llegar a viejo! ¿Quién pagaría mi pensión? ¡Hay que darse prisa!
     
    Bah, estoy con Tale en eso de Ya improvisaremos…
    Así se ha hecho desde el principio de los tiempos y tampoco estamos tan mal ¿no?
    O visto de otro modo… Podríamos estar peor ¿no?
     
    Montones de besos :*

  8. Convocado el Blog Action Day. Más detalles en mi casa.
    Un abrazo.
     
    ¡ Salud !  

  9. La sociedad española tiene un aire blaugrana.

  10. Me apunto unos cuantos de tu lista ;)
    Besos!

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